«Prevención del cáncer de próstata» (reclamo de marketing)
No recomendado
El licopeno es el complemento estrella del relato «los tomates protegen frente al cáncer de próstata». Los estudios observacionales en poblaciones mediterráneas vincularon una ingesta alta de tomate con menores tasas de cáncer de próstata. Los ensayos clínicos aleatorizados no confirmaron la señal: la revisión sistemática de la por Kavanaugh 2007 halló «evidencia muy limitada» y la revisión Cochrane de Ilic 2011 no confirmó reducción del riesgo con suplementos de licopeno. rechazó todas las health claims del licopeno en 2011 y 2014, incluida la «protección prostática». SEOM 2024 y la AUA 2023 no lo incluyen en la prevención primaria del cáncer de próstata. Para varones mayores de 50 años, lo relevante es la decisión compartida sobre el cribado con PSA junto con urología, el abandono del tabaco y el control de la obesidad, no un complemento con licopeno.