Hipofosfatemia (deficiencia de fósforo)
Primera línea
Los fosfatos se utilizan en hipofosfatemia confirmada: síndrome de realimentación tras desnutrición grave, ayuno prolongado, alcoholismo crónico, recuperación de cetoacidosis diabética, oncología con crecimiento tumoral rápido, síndrome de Fanconi y raquitismo hipofosfatémico. Estrategia: fosfatos orales 30–80 mmol/día en hipofosfatemia moderada (0,3–0,8 mmol/L) y fosfatos IV 0,08–0,32 mmol/kg cada 6 horas en formas graves (por debajo de 0,3 mmol/L) con control obligatorio de calcio, potasio, magnesio y función renal. Guías ASPEN 2020 y SENPE 2022. AEMPS registró Phosphate Sandoz con estas indicaciones.