Enfermedad hepática alcohólica
Espectro de daño hepático en pacientes con consumo crónico de alcohol, que abarca desde la esteatosis hasta la hepatitis alcohólica aguda y la cirrosis.
CIE-10 K70.94 fármacos
También conocido como: EHA, Hepatitis alcohólica
Posicionamientos de marketing sin base científica
El medicamento se promociona para estos usos al margen de las guías internacionales. Cada apartado se analiza con base en AEMPS, FDA, EMA, Cochrane y ensayos clínicos relevantes.
- DAdemetioninaNo recomendado · Aminoácidos y derivados. HepatoprotectorUna revisión Cochrane de 2006 sobre S-adenosil-L-metionina en la enfermedad hepática alcohólica concluyó que la evidencia es insuficiente para recomendarla; la actualización de 2015 fue retirada. Las guías de enfermedad hepática alcohólica de EASL 2018 y AASLD 2019 se basan en la abstinencia total de alcohol y, en la hepatitis alcohólica grave, en corticosteroides (prednisolona) según el puntaje de Maddrey. La ademetionina no se recomienda en estos documentos.
- DFosfolípidos esencialesNo recomendado · Terapia hepática (clasificación local)Los fosfolípidos esenciales (derivados de la soja) se promocionan como hepatoprotector para restaurar las células del hígado, también en la enfermedad hepática alcohólica. No se ha demostrado un beneficio convincente en esta indicación: los RCT de buena calidad y las revisiones sistemáticas no confirman ningún efecto sobre el curso ni sobre los resultados de la enfermedad. En el daño hepático por alcohol lo que ayuda es, ante todo, dejar el alcohol, junto con corregir la alimentación y las carencias; en los casos graves el médico decide sobre el tratamiento adicional según las guías. La sustancia en sí es inofensiva en este uso, pero no conviene tomarla en lugar de un enfoque con beneficio demostrado, porque así se retrasa el tratamiento que de verdad funciona.
- DSilimarina (Silybum marianum)No recomendado · Antioxidante vegetal de los frutos del cardo mariano; la silibinina intravenosa es antídoto en intoxicación por Amanita phalloidesCochrane 2017 revisó 18 ensayos aleatorizados en 1088 pacientes con enfermedad hepática alcohólica o vírica: el cardo mariano no redujo la mortalidad por cualquier causa, no disminuyó las complicaciones de la cirrosis ni mejoró la histología hepática. EASL y AASLD no lo recomiendan en la enfermedad hepática alcohólica. La intervención con base de evidencia es la abstinencia total del alcohol; en hepatitis grave se valoran glucocorticoides sistémicos según el score de Maddrey. La dependencia alcohólica se aborda mediante programas (psicoterapia, naltrexona, acamprosato), no con una cura de cardo mariano.
- FÁcido glicirrícico + fosfolípidosNo recomendado · Terapia hepática (clasificación local, «hepatoprotectores»)Para la enfermedad hepática alcohólica, la EASL 2018 recomienda el cese completo del consumo de alcohol y, en la hepatitis alcohólica grave, prednisolona según Maddrey. Los hepatoprotectores no forman parte de las recomendaciones.
Cómo leer los niveles A–F
El nivel de evidencia corresponde al par «fármaco + indicación», no al fármaco entero: la misma sustancia puede ser A en una patología y F en otra.
- AEvidencia firme – primera o segunda línea en las guías internacionales
- BRecomendado en casos seleccionados
- CLos datos de los estudios se contradicen
- DBeneficio no demostrado, sin daño documentado
- FDaño documentado o riesgo sin beneficio