Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
El propionato de fluticasona inhalado se emplea como tratamiento profiláctico del asma. En adultos abarca desde el asma leve, en pacientes que ya necesitan broncodilatador de rescate con cierta frecuencia, hasta el asma moderada y grave; en muchos casos de asma crónica grave con dependencia de corticoides orales permite reducir o retirar esa medicación sistémica. En la población pediátrica cubre a los niños que precisan medicación preventiva del asma, incluidos aquellos mal controlados con las opciones profilácticas disponibles. La segunda indicación es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): se reserva para el tratamiento sintomático de pacientes con un volumen espiratorio máximo en el primer segundo inferior al 60% del valor normal antes de broncodilatación y con antecedentes de exacerbaciones repetidas que siguen sintomáticos pese al uso regular de broncodilatadores.
Contraindicaciones
Está contraindicado en personas con hipersensibilidad al propionato de fluticasona o a cualquiera de los excipientes de la formulación. Además, cuando se administra mediante el dispositivo de polvo seco que utiliza lactosa como vehículo, no debe emplearse en pacientes con alergia grave a la proteína de la leche de vaca, ya que trazas de esta proteína pueden acompañar a la lactosa y desencadenar reacciones. La ficha técnica no recoge otras contraindicaciones absolutas; el resto de situaciones de riesgo (infecciones respiratorias, tuberculosis, control de la función suprarrenal en insuficiencia hepática grave o vigilancia de neumonía en la EPOC) se manejan como advertencias y precauciones, no como contraindicaciones formales. La ficha añade dos condiciones. La administración de propionato de fluticasona durante el embarazo solo debe considerarse si el beneficio esperado para la madre supera cualquier riesgo potencial para el feto; un estudio observacional de cohortes no mostró mayor riesgo de malformaciones congénitas mayores frente a otros corticosteroides inhalados en el primer trimestre. Durante la lactancia su administración también se valora solo si los beneficios para la madre superan los posibles riesgos para el niño.
Dosis para adultos
Se trata de un tratamiento preventivo que debe usarse de forma continua, incluso sin síntomas, ajustando siempre a la dosis mínima eficaz según la respuesta individual; el efecto suele iniciarse entre el cuarto y el séptimo día. En asma, adultos y adolescentes mayores de 16 años reciben de 100 a 1.000 microgramos dos veces al día. La pauta orientativa es de 100 a 250 microgramos dos veces al día en el asma leve, de 250 a 500 microgramos dos veces al día en la moderada y de 500 a 1.000 microgramos dos veces al día en la grave. La dosis máxima diaria en adultos corresponde por tanto a 1.000 microgramos dos veces al día. En la EPOC, la pauta en adultos es de 500 microgramos dos veces al día combinados con un broncodilatador de acción prolongada; el beneficio puede tardar de tres a seis meses en apreciarse y, si no hay mejoría en ese periodo, conviene reevaluar al paciente.