Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Ficha del 12/02/2007. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
El lorazepam se utiliza en el tratamiento a corto plazo de los estados de ansiedad y tensión, tengan o no relación con trastornos funcionales u orgánicos. Cubre también la ansiedad que aparece junto a cuadros depresivos y la vinculada a intervenciones quirúrgicas o pruebas diagnósticas, así como su uso en preanestesia. Otra indicación aprobada son los trastornos del sueño. El empleo de las benzodiazepinas queda reservado a situaciones intensas, aquellas que interfieren de forma clara con la actividad habitual de la persona o que suponen un grado de estrés considerable, y no a la ansiedad o el insomnio leves y transitorios de la vida cotidiana.
Contraindicaciones
El lorazepam no debe emplearse en personas con hipersensibilidad al propio principio activo o a cualquiera de los excipientes de la formulación, ni en quienes presentan hipersensibilidad a las benzodiazepinas en general. Está contraindicado en la miastenia gravis, dado el riesgo de agravar la debilidad muscular. Tampoco debe usarse en la insuficiencia respiratoria severa ni en el síndrome de apnea del sueño, situaciones en las que su efecto depresor sobre la respiración puede resultar peligroso. Por último, queda contraindicado en la insuficiencia hepática grave, ya que el compromiso de la función del hígado altera el manejo del fármaco y puede favorecer la aparición de encefalopatía. La ficha añade dos límites, y ambos son restrictivos. El lorazepam no deberá usarse durante el embarazo, y a la mujer que pueda quedarse embarazada durante el tratamiento se le indica que al planificar el embarazo o al detectarlo consulte para retirar el medicamento. Las benzodiazepinas atraviesan la placenta y su uso parece relacionarse con un posible aumento del riesgo de malformaciones en el primer trimestre; si por estricta exigencia médica se administra en una fase tardía del embarazo, o a dosis altas durante el parto, en el neonato pueden aparecer hipoactividad, hipotermia, hipotonía, apnea, depresión respiratoria moderada, problemas de alimentación y desequilibrio en la respuesta metabólica al estrés por frío. Los hijos de madres que toman benzodiazepinas de forma crónica durante varias semanas del embarazo o en su último periodo pueden desarrollar dependencia física y presentar síndrome de abstinencia tras el parto. En madres lactantes el uso está contraindicado salvo que el beneficio real para la mujer supere el riesgo potencial para el niño; se han descrito sedación e incapacidad de mamar en neonatos, y a esos recién nacidos se les vigila para detectar sedación e irritabilidad.
Dosis para adultos
En la ansiedad, la pauta inicial habitual en el adulto va de 0,5 a 3 mg al día repartidos en varias tomas, ajustables al alza o a la baja según la respuesta, la edad y el criterio médico. El tratamiento debe durar lo mínimo imprescindible, con revisiones periódicas del paciente, y por lo general no conviene superar las 8 a 12 semanas contando la retirada progresiva. En el insomnio se empieza por la dosis más baja, 1 mg en toma única antes de acostarse, y se sube de forma gradual hasta alcanzar la dosis eficaz, sin sobrepasar un máximo de 4 mg diarios; la duración suele ir de unos días a dos semanas y no debería exceder las cuatro semanas incluyendo la reducción escalonada. En personas de edad avanzada y en quienes presentan insuficiencia renal o hepática suele bastar la mitad de la dosis del adulto. La retirada siempre debe ser gradual.