Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
Por vía oral, el diazepam se reserva para cuadros intensos que limitan la actividad de la persona o la someten a un estrés considerable, no para el malestar cotidiano. Sus indicaciones aprobadas son el alivio sintomático de la ansiedad, la agitación y la tensión psíquica ligadas a estados psiconeuróticos y a trastornos situacionales pasajeros. También ayuda a controlar los síntomas de la deprivación alcohólica aguda, como la agitación, el temblor y las alucinaciones. En el ámbito muscular actúa como coadyuvante frente al dolor musculoesquelético por espasmos o por procesos locales (inflamación de músculos o articulaciones, traumatismos), y frente a la espasticidad de origen neurológico, incluidas la parálisis cerebral, la paraplejía, la atetosis y el síndrome de rigidez generalizada. En los trastornos convulsivos puede emplearse como tratamiento añadido, nunca como terapia única, revisando periódicamente si sigue aportando beneficio a cada paciente.
Contraindicaciones
El diazepam no debe usarse en personas con hipersensibilidad al principio activo o a cualquiera de los excipientes de la formulación. Está contraindicado también en la miastenia gravis, en la insuficiencia respiratoria grave y en el síndrome de apnea del sueño, situaciones en las que la depresión respiratoria supone un riesgo directo. Tampoco debe administrarse en la insuficiencia hepática grave, porque las benzodiazepinas pueden desencadenar una encefalopatía hepática. Además, no se recomiendan como tratamiento principal de la enfermedad psicótica, y no deben utilizarse en monoterapia para la depresión ni para la ansiedad asociada a depresión, por el riesgo de conducta suicida en estos pacientes. La ficha añade tres apartados, y el último es una contraindicación. A la mujer que pueda quedarse embarazada durante el tratamiento se le indica que al planificar el embarazo o al detectarlo consulte para retirar el medicamento. Las benzodiazepinas deben evitarse durante el embarazo a menos que no exista una alternativa más segura, y antes de administrar diazepam, sobre todo en el primer trimestre, se valoran los riesgos para el feto frente al beneficio para la madre; su uso continuado o a dosis altas durante el parto puede dar hipotermia, hipotonía, hipotensión, depresión respiratoria y síndrome de abstinencia en el recién nacido. Durante la lactancia el uso está contraindicado, porque las benzodiazepinas pasan a la leche materna.
Dosis para adultos
La dosis se ajusta a cada persona y conviene usar la menor cantidad que resulte eficaz, administrada preferentemente por la tarde o la noche, cuando más se necesita. En los síntomas de ansiedad la pauta habitual va de 2 a 10 mg, de 2 a 4 veces al día, según la gravedad. Para el alivio de la deprivación alcohólica aguda se emplean 10 mg, 3 o 4 veces durante las primeras 24 horas, reduciendo después a 5 mg, 3 o 4 veces al día según necesidad. Como coadyuvante del espasmo musculoesquelético se pautan de 2 a 10 mg, 3 o 4 veces al día, y como apoyo en el tratamiento anticonvulsivo, de 2 a 10 mg, 2 a 4 veces al día. En personas mayores de 65 años, debilitadas o con insuficiencia renal o hepática leve o moderada se recomienda empezar con la dosis más baja posible, de 2 a 2,5 mg una o dos veces al día, subiendo de forma gradual según tolerancia y con vigilancia estrecha al inicio para evitar acumulación. El tratamiento debe mantenerse el menor tiempo posible.