Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
El bisoprolol es un betabloqueante indicado en el tratamiento de la hipertensión arterial y de la angina de pecho (enfermedad cardiaca isquémica). Está autorizado también en la insuficiencia cardiaca crónica estable con fracción de eyección ventricular izquierda reducida, donde se emplea como parte de un tratamiento combinado junto a un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), diuréticos y, cuando procede, glucósidos cardiacos. En este último caso la introducción del fármaco se reserva para pacientes clínicamente estables, sin descompensaciones agudas recientes.
Contraindicaciones
El bisoprolol está contraindicado en caso de hipersensibilidad al principio activo o a cualquiera de los excipientes. Tampoco debe usarse en la insuficiencia cardiaca aguda ni durante episodios de descompensación que requieran tratamiento inotrópico intravenoso, ni en el shock cardiogénico. Está contraindicado en el bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado sin marcapasos, en el síndrome del nodo sinusal enfermo y en el bloqueo sinoauricular. No debe administrarse ante bradicardia sintomática (frecuencia cardiaca inferior a 60 latidos por minuto antes de iniciar el tratamiento) ni ante hipotensión sintomática (presión arterial sistólica menor de 100 mmHg). Otras contraindicaciones son el asma bronquial grave, las formas graves de enfermedad arterial oclusiva periférica avanzada y del síndrome de Raynaud, el feocromocitoma no tratado y la acidosis metabólica. La ficha añade dos límites y una lista de riesgos. El bisoprolol no debe administrarse durante el embarazo a no ser que sea estrictamente necesario: los bloqueantes beta-adrenérgicos reducen la perfusión placentaria, algo asociado a retraso del crecimiento, muerte intrauterina, aborto y parto prematuro, y en el feto o el recién nacido pueden aparecer hipoglucemia y bradicardia. Si el tratamiento se considera imprescindible, se monitorizan el flujo sanguíneo uteroplacentario y el crecimiento fetal, y el recién nacido queda bajo vigilancia estrecha: por lo general los síntomas de hipoglucemia y bradicardia se esperan durante los primeros 3 días. Durante la administración de bisoprolol tampoco se recomienda la lactancia materna, porque no hay datos sobre su paso a la leche humana.
Dosis para adultos
La dosis se ajusta de forma individual. En hipertensión y angina de pecho la pauta habitual en el adulto es de 10 mg una vez al día; en algunos pacientes bastan 5 mg diarios y la dosis máxima recomendada es de 20 mg al día. En pacientes con insuficiencia renal o hepática terminal (aclaramiento de creatinina inferior a 20 ml/min) no debe superarse una dosis diaria de 10 mg. En la insuficiencia cardiaca crónica estable el tratamiento exige una fase de titulación progresiva: se inicia con 1,25 mg una vez al día durante una semana y, si la tolerancia es buena, se aumenta de forma escalonada a 2,5 mg, después 3,75 mg, luego 5 mg durante cuatro semanas, después 7,5 mg durante otras cuatro semanas y finalmente 10 mg una vez al día como dosis de mantenimiento; aquí la dosis máxima recomendada es de 10 mg diarios. Durante la titulación conviene vigilar frecuencia cardiaca, presión arterial y signos de empeoramiento. El tratamiento suele ser prolongado y nunca debe interrumpirse de forma brusca, sino reduciendo la dosis de manera gradual.