Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Ficha del 10/09/2026. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
La morfina está autorizada por la AEMPS, en solución inyectable de 10 y 20 mg/ml, para el tratamiento del dolor intenso y del dolor asociado al infarto de miocardio. La ficha la considera, además, el medicamento de elección para el insomnio causado por dolor intenso. Puede administrarse por vía subcutánea, intramuscular, intravenosa, epidural o intratecal. Antes de empezar hay que acordar con el paciente la duración del tratamiento, sus objetivos y un plan para terminarlo, y a lo largo del tratamiento médico y paciente deben revisar con frecuencia si sigue haciendo falta. La morfina no debe usarse más tiempo del necesario.
Contraindicaciones
La morfina está contraindicada en caso de hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes y en pacientes alérgicos a la morfina o a otros opiáceos. También está contraindicada en el shock, en la anoxia (sobre todo si hay cianosis), con secreción bronquial excesiva, en el asma bronquial, en la depresión respiratoria y en la enfermedad respiratoria obstructiva grave, así como en pacientes tratados con inhibidores de la monoaminooxidasa o en los 10 días siguientes a su suspensión. Las vías epidural e intratecal están contraindicadas si hay infección en el lugar de inyección o alteraciones graves de la coagulación. La combinación con benzodiazepinas u otros sedantes, que puede causar sedación, depresión respiratoria, coma y muerte, se reserva a pacientes sin otras alternativas de tratamiento. En el embarazo debe valorarse la relación riesgo-beneficio, porque la morfina atraviesa la placenta y su uso regular puede crear dependencia física en el feto y abstinencia en el recién nacido; solo se acepta cuando no hay alternativas más seguras. Por vía epidural o intratecal durante el parto puede pasar a la circulación fetal y deprimir la respiración del neonato, sobre todo si es prematuro. La morfina se excreta en la leche materna y, aunque no se han descrito problemas en humanos, se desconocen sus posibles efectos en el lactante, de modo que hay que valorar el balance beneficio-riesgo.
Dosis para adultos
La ficha expresa las dosis en miligramos de hidrocloruro de morfina trihidrato; 11,7 mg equivalen a 10 mg de hidrocloruro de morfina, es decir, a 1 ml de la solución de 10 mg/ml. Por vía subcutánea o intramuscular, en adultos con dolor, se administran de 5,8 a 23,4 mg cada 4 horas, habitualmente 11,7 mg al inicio, según las necesidades y la respuesta. Por vía intravenosa, en el dolor asociado al infarto, la dosis es de 2,3 a 17,6 mg, y pueden darse dosis crecientes de 1,2 a 3,5 mg hasta cada 5 minutos. En perfusión intravenosa continua el ritmo inicial recomendado es de 0,9 a 11,7 mg/h y se ajusta según la respuesta hasta un máximo de 93,6 mg/h; en dolor especialmente intenso se han usado hasta 514,8 mg/h. Por vía epidural se administran 5,9 mg y, si hace falta, al cabo de una hora dosis adicionales de 1,2 o 2,3 mg, sin superar 11,7 mg en 24 horas. Por vía intratecal se dan de 0,23 a 1,2 mg en 24 horas. La inyección intravenosa rápida y las vías epidural e intratecal solo debe practicarlas un médico con experiencia, con equipo de ventilación y antagonistas opiáceos a mano; tras la vía epidural o intratecal el paciente se vigila al menos 24 horas, y con cualquier vía parenteral debe estar tumbado. Las personas mayores y debilitadas pueden necesitar dosis inferiores, y en la insuficiencia renal o hepática la dosis se ajusta al grado de deterioro funcional del riñón o del hígado. Al terminar el tratamiento puede convenir reducir la dosis poco a poco para prevenir la abstinencia.