Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
El tramadol es un analgésico opioide de acción central autorizado para tratar el dolor de intensidad moderada a intensa en adultos y en adolescentes a partir de los 12 años. La ficha técnica no acota la indicación a un escalón analgésico concreto ni exige el fracaso previo de otros analgésicos: define la intensidad del dolor, y el ajuste se hace por respuesta individual.
Contraindicaciones
El tramadol no debe utilizarse en las siguientes situaciones: hipersensibilidad al principio activo o a cualquiera de los excipientes de la formulación; intoxicaciones agudas por alcohol, hipnóticos, otros analgésicos, opioides u otros fármacos psicótropos; tratamiento actual con inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) o toma de estos durante los 14 días previos; epilepsia que no esté controlada con tratamiento; y como terapia del síndrome de abstinencia a opiáceos, ya que no está indicado para esa finalidad. A esa lista se suman dos prohibiciones del apartado de embarazo y lactancia: el tramadol no debe utilizarse en mujeres embarazadas, porque atraviesa la placenta y no hay datos suficientes, y tampoco durante la lactancia; si el tratamiento resulta necesario, se interrumpe la lactancia.
Dosis para adultos
La dosis se ajusta a la intensidad del dolor y a la respuesta individual, buscando siempre la cantidad eficaz más baja. En adultos la pauta habitual parte de 50 a 100 mg como dosis inicial, que puede repetirse en tomas de 50 o 100 mg cada 4 a 6 horas. No deben superarse los 400 mg diarios de hidrocloruro de tramadol, salvo circunstancias clínicas especiales. Las cápsulas se tragan enteras, sin partir ni masticar, con líquido suficiente y con o sin alimentos. Hasta los 75 años, sin insuficiencia renal ni hepática sintomática, no suele hacer falta modificar la dosis; por encima de esa edad, o cuando existe deterioro renal o hepático, la eliminación se enlentece y los intervalos entre tomas se alargan según cada caso. La ficha pide acordar antes de empezar la duración y los objetivos del tratamiento, junto con un plan para su final, y revisar con frecuencia si sigue siendo necesario. Al terminar, la dosis se reduce de forma progresiva para evitar síntomas de abstinencia.