Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
El sildenafilo está autorizado en varones adultos con disfunción eréctil, entendida como la dificultad para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria. Su acción depende de la estimulación sexual: sin excitación no ejerce efecto, ya que actúa favoreciendo el mecanismo fisiológico de la erección y no lo desencadena por sí solo. No está indicado en mujeres ni en menores de 18 años. El tratamiento debe plantearse tras una valoración clínica que identifique la disfunción y sus posibles causas subyacentes, dado que puede reflejar problemas vasculares, neurológicos, hormonales o psicológicos que conviene estudiar antes de recurrir al fármaco.
Contraindicaciones
No debe usarse en caso de hipersensibilidad al sildenafilo o a cualquiera de los excipientes. Está contraindicado junto con nitratos en cualquier forma o con dadores de óxido nítrico (como el nitrito de amilo), porque potencia su efecto hipotensor. Tampoco puede asociarse a estimuladores de la guanilato-ciclasa como riociguat, por riesgo de hipotensión sintomática. No debe emplearse en varones para quienes la actividad sexual esté desaconsejada, por ejemplo con enfermedad cardiovascular grave como angina inestable o insuficiencia cardíaca grave. Está contraindicado en quienes han perdido la visión de un ojo por neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica, con independencia de que ese episodio se relacionara o no con un inhibidor de la PDE5. Por falta de datos de seguridad, se contraindica además en insuficiencia hepática grave, en hipotensión con tensión arterial inferior a 90/50 mmHg, tras un ictus isquémico o un infarto de miocardio recientes, y en trastornos degenerativos hereditarios de la retina como la retinosis pigmentaria. La ficha no recoge pautas de embarazo ni de lactancia: el sildenafilo no está indicado para su uso en mujeres, y no se han realizado estudios adecuados y bien controlados en embarazadas ni durante la lactancia.
Dosis para adultos
La dosis inicial habitual en el adulto es de 50 mg tomados a demanda, aproximadamente una hora antes de la relación sexual. Según la respuesta y la tolerancia puede ajustarse a 100 mg o reducirse a 25 mg, sin superar los 100 mg como dosis máxima ni más de una toma al día. La vía es oral; tomarlo junto con alimentos puede retrasar el inicio de su efecto frente a la administración en ayunas. En insuficiencia renal grave (aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min) y en insuficiencia hepática conviene empezar con 25 mg, aumentando de forma gradual a 50 y hasta 100 mg si se necesita. También se recomienda iniciar con 25 mg en quienes reciben inhibidores del CYP3A4 (salvo ritonavir, cuya combinación se desaconseja) y en pacientes tratados con alfabloqueantes, que deben estar estabilizados con ese fármaco para reducir el riesgo de hipotensión postural. No requiere ajuste en personas mayores de 65 años.