Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
A dosis bajas, el ácido acetilsalicílico se emplea en adultos como antiagregante plaquetario para la profilaxis secundaria, es decir, para prevenir nuevos episodios en personas que ya han sufrido un primer evento isquémico de origen coronario o cerebrovascular. Entre las situaciones en las que está indicado figuran el infarto de miocardio previo, la angina de pecho tanto estable como inestable y el antecedente de angioplastia coronaria. También se utiliza tras un accidente cerebrovascular isquémico, ya sea transitorio o permanente (sin componente hemorrágico), y para reducir el riesgo de oclusión del injerto en pacientes sometidos a cirugía de derivación coronaria (by-pass). El objetivo del tratamiento es disminuir la formación de trombos en quienes tienen enfermedad cardiovascular establecida, no aliviar el dolor ni la fiebre, usos que corresponden a presentaciones de dosis más altas.
Contraindicaciones
No debe utilizarse en caso de hipersensibilidad al ácido acetilsalicílico, a otros salicilatos, a otros antiinflamatorios no esteroideos o a la tartrazina (por reacción cruzada), ni a cualquiera de los excipientes. Está contraindicado en pacientes con asma y en quienes presenten pólipos nasales asociados a asma que el propio ácido acetilsalicílico desencadene o agrave. Tampoco se administra si existe úlcera gastroduodenal aguda, crónica o recurrente, ni molestias gástricas de repetición, ni antecedentes de hemorragia o perforación gástrica ligadas al tratamiento previo con este fármaco u otros AINE. Queda excluido su uso en enfermedades que cursan con trastornos de la coagulación, principalmente hemofilia o hipoprotrombinemia, así como en la insuficiencia renal grave, la insuficiencia hepática grave y la insuficiencia cardiaca grave. Está contraindicado junto con metotrexato a dosis de 15 mg por semana o superiores. No debe darse a menores de 16 años con procesos febriles, gripe o varicela, por su relación con el síndrome de Reye, ni durante el tercer trimestre del embarazo.
Dosis para adultos
La administración es por vía oral. En adultos la pauta habitual va de 100 a 300 mg al día. Los comprimidos gastrorresistentes se tragan enteros con un vaso de agua, preferiblemente en ayunas y al menos una hora antes de las comidas; no deben triturarse, partirse ni masticarse, ya que su cubierta busca liberar el fármaco en el intestino. Aumentar la dosis por encima de ese intervalo no aporta mayor eficacia antiagregante y sí incrementa el riesgo de complicaciones, sobre todo hemorrágicas. Por su forma galénica de liberación diferida, esta presentación no resulta adecuada para el infarto agudo de miocardio; si en una urgencia hubiera que recurrir a ella, el comprimido se tritura o se mastica antes de tragarlo para acelerar la absorción. En personas con la función hepática o renal alterada conviene extremar la precaución, y la insuficiencia grave de estos órganos contraindica su uso.