Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
El metamizol está aprobado para adolescentes a partir de 15 años y para adultos en varias situaciones de dolor y fiebre. Cubre el dolor agudo intenso tras una cirugía o un traumatismo, los dolores de tipo cólico y el dolor asociado a procesos tumorales. También se contempla para otros cuadros de dolor agudo o crónico de gran intensidad cuando no procede recurrir a otras alternativas terapéuticas. Como antitérmico, su uso se reserva a la fiebre elevada que no ha respondido a otras medidas. Su indicación se orienta, por tanto, a situaciones de intensidad importante o resistentes a tratamientos previos, más que al dolor o la febrícula de carácter leve.
Contraindicaciones
No debe usarse en personas con hipersensibilidad al metamizol, a otras pirazolonas o pirazolidinas, ni a cualquiera de los excipientes de la formulación. Esta prohibición incluye a quienes hayan sufrido agranulocitosis o reacciones cutáneas graves tras tomar estas sustancias, así como a los pacientes con antecedente de agranulocitosis inducida específicamente por metamizol u otras pirazolonas o pirazolidinas. Tampoco está indicado cuando existen alteraciones de la función de la médula ósea o enfermedades del sistema hematopoyético. Queda contraindicado en el llamado asma por analgésicos y en la intolerancia a los analgésicos del tipo urticaria-angioedema, es decir, en personas que responden con broncoespasmo u otras reacciones anafilactoides al ácido acetilsalicílico, al paracetamol o a antiinflamatorios como diclofenaco, ibuprofeno, indometacina o naproxeno. Se excluye además a quienes presentan déficit genético de glucosa-6-fosfato-deshidrogenasa, por el riesgo de hemólisis, y a los pacientes con porfiria hepática intermitente aguda, porque puede desencadenar una crisis. Está contraindicado durante el tercer trimestre del embarazo.
Dosis para adultos
En adultos y adolescentes desde los 15 años con más de 53 kg, la pauta habitual es de 1.000 mg por toma, con un rango de 500 a 1.000 mg según la intensidad del dolor o la fiebre. La dosis puede repetirse hasta 4 veces al día, dejando intervalos de 6 a 8 horas entre tomas, sin superar una dosis máxima diaria de 4.000 mg. Conviene ajustarse siempre a la cantidad más baja que controle los síntomas. El efecto suele notarse entre 30 y 60 minutos después de tomarlo por vía oral, y el comprimido se traga entero con abundante líquido, sin masticar. En personas de edad avanzada, pacientes debilitados o con el aclaramiento de creatinina reducido, la dosis debe disminuirse porque la eliminación de los metabolitos puede retrasarse. Ante insuficiencia hepática o renal se evitan dosis altas repetidas, y si el tratamiento se prolonga se recomienda vigilar el recuento sanguíneo con fórmula leucocitaria.