Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
La budesónida inhalada está indicada como tratamiento de mantenimiento del asma bronquial en personas que necesitan glucocorticoides para controlar la inflamación crónica de las vías respiratorias que subyace a la enfermedad. Su finalidad es reducir con el tiempo la frecuencia y la intensidad de los síntomas, no resolver una crisis puntual. También está indicada en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en aquellos pacientes en los que, durante los primeros tres a seis meses de tratamiento, se comprueba una respuesta clínica favorable. En ambos supuestos se trata de un uso continuado y regular, porque el beneficio depende de la administración mantenida y no de dosis aisladas.
Contraindicaciones
La ficha técnica recoge una única contraindicación absoluta: la hipersensibilidad a la budesónida o a cualquiera de los excipientes de la formulación. Al tratarse de un glucocorticoide de acción fundamentalmente local sobre la mucosa bronquial, no se describen otras contraindicaciones absolutas ligadas a la edad, a insuficiencias orgánicas ni a combinaciones con otros medicamentos. Con todo, la budesónida inhalada no debe utilizarse para cortar una crisis asmática ni en el asma aguda grave, ya que su efecto no es inmediato; en esos episodios se necesita un broncodilatador de acción rápida. Sobre el embarazo y la lactancia la ficha es tranquilizadora. La mayoría de los resultados de estudios epidemiológicos prospectivos y de la experiencia poscomercialización no han demostrado que la budesónida inhalada durante el embarazo aumente el riesgo para el feto o el recién nacido, y mantener el asma controlada importa tanto para la madre como para el feto; aun así, su administración durante el embarazo exige valorar beneficio y riesgo. Durante la lactancia puede utilizarse: la exposición del lactante se estima en torno al 0,3% de la dosis diaria materna.
Dosis para adultos
En adultos y personas de edad avanzada la dosis se ajusta de forma individual según el tratamiento previo. Como inicio suelen emplearse entre 200 y 400 microgramos una o dos veces al día; en el asma más grave puede partirse de 400 a 800 microgramos dos veces al día. La dosis máxima recomendada es de 800 microgramos dos veces al día, es decir, 1.600 microgramos diarios. Una vez controlada la enfermedad conviene reducir de manera progresiva hasta la mínima dosis de mantenimiento eficaz, que en el adulto oscila entre 100 y 1.600 microgramos al día. Cuando el mantenimiento requiere entre 100 y 400 microgramos diarios, esa cantidad puede administrarse en una sola toma, por la mañana o por la noche. La mejoría suele apreciarse en las primeras 24 horas, aunque el efecto máximo tarda una o dos semanas en alcanzarse. Al sustituir corticoides orales por budesónida inhalada, la retirada de aquellos debe ser gradual.