Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
El naproxeno está indicado para aliviar el dolor y la inflamación en varios procesos reumáticos y musculoesqueléticos. Se emplea en la artritis reumatoide, la artrosis y la espondilitis anquilosante, así como en otros síndromes reumáticos. También trata los episodios agudos de gota. Fuera del ámbito articular, resulta útil en la dismenorrea, es decir, el dolor asociado a la menstruación. De forma más general, cubre las alteraciones musculoesqueléticas que cursan con dolor e inflamación, como las lesiones de partes blandas y los cuadros agudos de origen mecánico. En todos estos casos actúa sobre los síntomas y signos del proceso, sin modificar su curso de fondo, por lo que se orienta al control del dolor, la rigidez y la inflamación durante el tiempo que persistan las molestias.
Contraindicaciones
No debe usarse en caso de hipersensibilidad al naproxeno, al naproxeno sódico o a cualquiera de los excipientes de la formulación. Tampoco en pacientes con antecedentes de reacciones alérgicas graves a otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Está contraindicado si existen antecedentes de hemorragia o perforación gastrointestinal relacionados con tratamientos previos con AINE, y ante una úlcera péptica o hemorragia gastrointestinal activa o recidivante, entendida como dos o más episodios comprobados de ulceración o sangrado. No se administra en la insuficiencia cardiaca grave ni en la insuficiencia hepática o renal de carácter grave. Está contraindicado durante el tercer trimestre del embarazo. Tampoco debe darse a pacientes con colitis ulcerosa. Por último, no se utiliza en niños menores de 2 años.
Dosis para adultos
En adultos la dosis habitual va de 500 a 1.000 mg al día, repartidos normalmente en dos tomas cada 12 horas (medio comprimido o un comprimido de 500 mg por toma). En crisis o exacerbaciones agudas puede subirse hasta 1.500 mg diarios, pero solo en pacientes que toleran bien el fármaco y sin antecedentes digestivos, y durante un máximo de dos semanas, ya que las dosis altas aumentan los efectos gastrointestinales. En la artritis reumatoide, la artrosis y la espondilitis anquilosante se inicia con 500-1.000 mg al día en dos tomas; como mantenimiento puede darse una dosis única diaria de 500-1.000 mg. En la gota aguda se empieza con 750 mg, seguidos de 500 mg a las 8 horas y luego 250 mg cada 8 horas hasta que remita el ataque. En la dismenorrea y en los procesos musculoesqueléticos agudos se administran 500 mg iniciales y después 250 mg cada 6 u 8 horas. Conviene usar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo posible. En personas mayores y en quienes tienen insuficiencia cardiaca, hepática o renal, la dosis debe reducirse a la mínima que resulte efectiva.