Importante: Resumen breve de la ficha técnica oficial. No sustituye el texto completo ni la consulta médica. Ficha del 15/04/2018. Fuente: AEMPS.
Indicaciones
La metformina está indicada en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2, sobre todo en personas con sobrepeso, cuando la dieta y el ejercicio físico por sí solos no logran controlar de forma adecuada la glucemia. En adultos puede emplearse sola (monoterapia) o asociada a otros antidiabéticos orales o a insulina. En niños mayores de 10 años y adolescentes puede utilizarse como tratamiento único o junto con insulina. En pacientes adultos con diabetes tipo 2 y sobrepeso, cuando se usa como opción de primera línea tras el fracaso de la dieta, se ha asociado a una reducción de las complicaciones propias de la diabetes.
Contraindicaciones
No debe usarse metformina en caso de hipersensibilidad al principio activo o a cualquiera de los excipientes. Está contraindicada ante cualquier acidosis metabólica aguda, como la acidosis láctica o la cetoacidosis diabética, y en el precoma diabético. Tampoco debe emplearse en el fallo renal grave (TFG inferior a 30 ml/min) ni en trastornos agudos que puedan alterar la función renal, como deshidratación, infección grave o shock. Queda contraindicada en enfermedades que puedan provocar hipoxia de los tejidos, especialmente cuadros agudos o el empeoramiento de una enfermedad crónica, tales como insuficiencia cardiaca descompensada, insuficiencia respiratoria, infarto de miocardio reciente y shock. Por último, no debe utilizarse en la insuficiencia hepática, la intoxicación alcohólica aguda ni el alcoholismo. Fuera de la lista de contraindicaciones, la ficha se pronuncia sobre dos situaciones. En el embarazo, si resulta clínicamente necesario, la metformina puede considerarse durante la gestación y en la fase periconcepcional como tratamiento adicional o como alternativa a la insulina. Durante la lactancia no se recomienda: la metformina pasa a la leche materna y los datos disponibles son escasos, aunque no se han observado reacciones adversas en los lactantes.
Dosis para adultos
En adultos con función renal normal (TFG mayor o igual a 90 ml/min) la dosis inicial habitual es de 500 mg u 850 mg de hidrocloruro de metformina, 2 o 3 veces al día, tomados durante o después de las comidas. A los 10-15 días se ajusta la dosis según los valores de glucosa en sangre; subir la dosis de forma gradual mejora la tolerancia digestiva. La dosis máxima diaria recomendada es de 3 g repartidos en 2 o 3 tomas. En quienes necesitan dosis altas (2 a 3 g al día) pueden sustituirse dos comprimidos de 500 mg por uno de 1.000 mg. Puede combinarse con insulina manteniendo la pauta inicial de 500 u 850 mg 2 o 3 veces al día y ajustando la insulina según la glucemia. Es necesario evaluar la función renal antes de empezar y al menos una vez al año, ajustando la dosis si esta disminuye: con TFG de 45-59 ml/min el máximo es 2.000 mg al día y con TFG de 30-44 ml/min, 1.000 mg al día. En personas mayores la dosis se adapta a la función renal y requiere controles más frecuentes. Ante una prueba con contraste yodado la metformina se interrumpe antes de la exploración o en ese momento, y no se reanuda hasta pasadas al menos 48 horas, tras reevaluar la función renal y comprobar que es estable.